Editorial

 

La Ley de Colegiación es el fruto de una lucha que tiene décadas. Deberíamos rastrear sus comienzos dentro del ámbito del CPIALP, cuando aún eran muy pocos los colegas matriculados en la Provincia se decidieron a crear la Asociación de Arquitectos de La Pampa. Y así funcionó sin búsqueda de autonomía hasta que una inquietud -nacida en Santa Rosa- promovió la convocatoria a una  asamblea provincial en el año 2007. Allí se decidió por unanimidad de los arquitectos concurrentes comenzar a caminar en dirección a la Colegiación. Hubo resistencias y apoyos. Finalmente se trabajó a nivel político en la aprobación de la Ley con los diputados y con el apoyo de la Federación Argentina de Arquitectos. Pero las desinteligencias y la desconfianza dentro de los colegas jugaron en contra y los diputados no fueron seducidos por la lógica y la justicia del pedido, fueron interceptados por la desinteligencia y la desconfianza entre nosotros. Ante esa realidad se cayó el proyecto de Ley.

Hubo que mantener la antorcha encendida sabiendo de la oposición de algunos matriculados dentro del CPIALP, desde el llano, sin recursos económicos siquiera para mantener el funcionamiento y con la deserción de muchos que al perder la batalla por la Ley, se dieron por derrotados. Era más fácil hostigar desde afuera e inorgánicamente, pero la antorcha se mantuvo encendida... Contrariamente a las expectativas de los que operaban en contra de la AALP, esa llama contagió, convocó y sedujo a muchos. Se fortaleció como institución. Llegaron en cantidad importante jóvenes, gente de las localidades del interior -de piquenses de forma masiva- Resonó muy fuerte la calidad y la cantidad de los que se fueron sumando. En ese contexto institucional, organizado, multitudinario y participativo se logró presentar la Ley.

Por fin se llegó a tener la Ley de Colegiación aprobada por unanimidad en la Cámara. Se formó la Comisión Organizadora. Se armaron comisiones ad hoc para implementarla. Se convocó a más colegas y afortunadamente, volvieron muchos de los que se habían quedado en el camino.

Hoy ya se ven los frutos, pero debemos seguir construyendo la institución siendo promotores de nuestro trabajo con el respaldo de años de lucha que da la satisfacción del primer objetivo cumplido.

Bienvenidos al Colegio de Arquitectos de La Pampa.